Trabajo Final realizado en el marco de la càtedra Dispositivos de Anàlisis e Intervenciòn en Organizaciones Pùblicas y Privadas

Algunas Reflexiones Finales

Disparadores

  1. ¿Porque elegimos esa institución?

  1. ¿Qué nos interesó analizar de ella?

  1. Implicación institucional: ¿como actúan la segmentaridad y la transversalidad en el equipo?

  1. ¿Cuales fueron las marcas del registro que nos permitieron construir una situación analítica?

El análisis en situación al observar al equipo en su club en la instancia de un entrenamiento nos permitió descifrar las relaciones que mantiene el grupo entre sí, con su entrenador, con quien las representa en el club y con el equipo adversario con el que disputó un partido amistoso.

El punto de partida de la elección de la institución fue la observación de un problema por parte de una de las integrantes del grupo que pertenece al plantel de hockey de Duendes. Nos pareció interesante porque es una institución (deporte) que esta atravesada por otra institución que tiene que ver con una infraestructura mayor (el club). En esa relación institución-institución se ponen en juego diversas cuestiones que tienen que ver con la problemática del género, el lugar de la tradición del club, y la desigual distribución económica del ingreso general entre las dos disciplinas deportivas (rugby-hockey). Por otra parte, nuestra institución esta compuesta y atravesada por otras instituciones, debido a que cada jugadora esta segmentada en otros colectivos (colegio, universidad, familia, trabajo, salud, etc.)  Teniendo en cuenta este contexto nos pareció interesante trabajar el concepto de permanencia y continuidad de las jugadoras en el equipo y en el club. Entonces nos planteamos un interrogante: ¿Qué es lo que acontece y no acontece que hace que haya deserción de jugadoras en el plantel superior? ¿Que lugar ocupa el sentimiento de pertenencia de cada individualidad en relación al equipo y al club? 

Los instrumentos de análisis: conjunto de conceptos articulados como sistema de referencia del análisis institucional (Lourau).

La segmentaridad: "más allá de la unidad abstracta de la ideología universalista y más allá de la extrema división basada en las particularidades individuales, se advierte que la unidad de los agrupamientos observables es pluralista y heterogénea. Los individuos yuxtapuestos no constituyen un agrupamiento: lo que da su unidad a la formación y su forma de agrupamiento, es la acción recíproca, y a menudo oculta, de una multitud de grupos fragmentarios en el interior del agrupamiento. Los individuos no deciden en abstracto vivir o trabajar juntos pero sus sistemas de pertenencia y de referencia ya-ahí que al mismo tiempo niegan en diversos grados, puesto que los sistemas de pertenencia y de referencia anteriores entrañan, en general, oposiciones y criterios exclusivos, los cuales, sin embargo, son obligados a fundirse en la multitud de diferencias. Este carácter singular de los agrupamientos detectado por la intervención toma el nombre de segmentaridad."

La transversalidad: "es el fundamento de la acción instituyente de los agrupamientos, en la medida en que toda acción colectiva exige un enfoque dialéctico de la autonomía del agrupamiento. La transversalidad reside en el saber y en el no saber del agrupamiento acerca de su polisegmentaridad. Es la condición indispensable para pasar del grupo-objeto al grupo-sujeto".

Traemos a colación estos conceptos para pensar los atravesamientos que se instituyen en el equipo de hockey como colectivo del cual participan personas que pertenecen a otros sistemas o agrupamientos. En el equipo de hockey se puede observar esta huella de polisegmentariedad.

 

Primera aproximación

El martes 26/09 a las 8.30 de la noche visitamos las instalaciones del club, Battle y Ordóñez y Ovidio Lagos en el barrio las Delicias (al sur) de Rosario.

Observaciones:

·      Viaje largo y tedioso en colectivo, desde el centro hasta el club. Duración 50 minutos aproximadamente. Entra una sola línea de colectivo: 132. Es un lugar que connota inseguridad por la noche por falta de una iluminación adecuada. 

·        La entrada al club fue sin dificultades. No había personal de seguridad. Nos encontramos con un complejo parquizado, iluminado, que transmitió cierta calidez en especialmente el espacio del buffet. Nos interpelaron mucho las cuestiones de tradición y memoria de los logros alcanzados, de los primeros equipos y grupos formados.

·     Debido a que la cancha de hockey esta al fondo del club, tuvimos que pasar por la cancha principal de rugby. La diferencia entre ambas canchas fue notoria. Principalmente en la calidad de la iluminación, el cercado y las tribunas de la cancha de rugby.  Y también la presencia de múltiples sponsor a diferencia de la de hockey.

·         Nos encontramos con un ámbito distendido. A pesar de que era un partido amistoso para ambos equipos, notamos que el equipo visitante presento mayor uniformidad en su vestimenta (casi todas tenían pollera correspondiente al equipo). Y el equipo local estaba más relajado. Se vio un cuidado menor de algunos detalles.

·      Con respecto al apoyo al equipo que jugaba por parte de las jugadoras que estaban afuera de la cancha (suplentes y las de 1°), este fue inexistente. Parecían no estar involucradas con el partido.

·        A nivel del juego, observamos las siguientes marcas: falta de un juego colectivo, individualidades, dispersión. Todo nos da una pauta de que mientras el equipo visitante tomo el partido "amistoso" competitivamente, el equipo local lo vivencio como una practica mas y estuvo latente la cuestión de que el equipo adversario pertenece a la zona B.  En cuanto a la figura del entrenador, pudimos observar que el del equipo local se mantenía callado dando mas libertad de juego a las jugadoras mientras que el otro estaba muy encima de las jugadas dando directivas desde adentro de la cancha. Las jugadoras de Duendes mostraban respeto a pesar de la edad (22 años) para con el entrenador aunque por momentos parecían no prestarle atención.

Segunda aproximación

Entrevista a Silvia Gatarello, coordinadora de la subcomisión de hockey del club. Socia desde hace 29 años. Integrante de uno de los primeros equipos, el cual fue campeón de Rosario en el año 1967.

Desde el primer momento presentó una buena predisposición a la charla y gran apertura. Nos llegó a hablar de sus emociones: angustia, miedo, frustración, tristeza y preocupación. Estas palabras se repitieron una y otra vez en su discurso al tiempo que notábamos como se iba emocionando. Nos miraba a los ojos y nos preguntaba si podíamos comprender esas sensaciones que la invadían. Entró en juego lo corporal y lo pasional. Pudimos notar cuánto del equipo y del club está presente en ella.

En sus palabras pudimos rastrear preguntas muy recurrentes como "¿en qué habré fallado?". También se cuestionó el no poder contagiar la pasión por el deporte como legado de generación a generación.  

Presentó cierta conmoción ante el hecho de que las jugadoras que dejaban el equipo también se desvinculaban del club totalmente. Manifestó que sería más comprensible para ella que dejaran el deporte pero continuaran relacionadas con la institución. Para ella que abandonaran definitivamente era inaceptable. En este sentido comparaba su historia personal de entrega al club con las jugadoras de hoy. La comparación entre el pasado y el presente, entre la generación de jugadoras que ella representa y la nueva generación, se mantuvo a lo largo de todo el discurso.

Atribuía la responsabilidad de la recesión a hechos que van más allá de lo estrictamente deportivo. En este sentido mencionó cuestiones de género: las mujeres a partir del matrimonio o la maternidad se ven cargadas de nuevas responsabilidades que las obligan a relegar el deporte. Otro factor es el económico ya que para llegar al club y volver a sus casas tarde por la noche, se hace necesario un auto, porque volver en colectivo resulta peligroso a esa hora y en ese lugar.

Según Silvia, si bien en la Escuelita hay muchas nenas iniciándose en el deporte, al llegar a la adolescencia comienzan las crisis en muchas de las jugadoras y una gran cantidad abandona. Para ella, esto es, en algún punto, normal y tiene que ver con ciclos que se van dando, sin embargo esta tendencia a la deserción ahora se hace especialmente notoria y eso la preocupa bastante porque comienza a repercutir en el rendimiento deportivo.

En cuanto a las relaciones del equipo con el club Silvia manifestó que la dirigencia no hace diferencias entre los dos deportes y que desde la comisión directiva las políticas que se plantean buscan la equidad. Sin embargo más tarde mencionó que el Presidente es su amigo. Justificó la diferencia en los ingresos de ambas disciplinas por la existencia de mayor o menor esponsorización, esto ligado al rendimiento del equipo y la convocatoria de los mismos.

La charla que se prolongó durante más de una hora, fue prácticamente un monólogo que funcionó como catarsis de la coordinadora. Recién finalizando, se preguntó por qué estábamos nosotras allí y al conocer nuestra respuesta, se interesó en la posibilidad que pudiéramos brindarle una solución. Incluso podemos decir que se mostró esperanzada de que alguien "de afuera" pudiera resolver lo que desde adentro no era posible.

Tercera aproximación

Charla con un grupo de jugadoras del plantel superior: Alejandra Nannini, Daniela Furno, María Alejandra Linch y Mercedes Conde.

Esta aproximación se realizó después de la fiesta de los 50 años del club. La misma representaba para las chicas un evento en el que habían puesto muchas expectativas, ya que desde la comisión habían sido convocadas para presentar anécdotas, fotos y demás fragmentos de su historia como equipo, que iban a formar parte de un video que plasmara la historia de los dos deportes del club. Asimismo para pagar la tarjeta que

tenía un costo de $130, tuvieron que realizar diversos esfuerzos, entre ellos salir a vender publicidad para una revista institucional que se estaba redactando.

El día de la fiesta, la desilusión comenzó a evidenciarse. Según nos cuentan las chicas, no sólo no formaron parte del video del club, a pesar de haber entregado mucho material, sino que se las ignoró completamente. Fue lisa y llanamente una fiesta del rugby. Sólo se hizo mención a una jugadora que actualmente integra el seleccionado argentino de Hockey "Las Leonas".Dados estos acontecimientos muchas se dirigieron inmediatamente a los responsables organizadores de la fiesta para expresarle su descontento. El sentimiento que predominó en todas las jugadoras fue la impotencia. A algunas las invadió el llanto y se mostraron muy angustiadas. En otras predominó el enojo.

A partir de ese momento adoptaron una actitud diferente hacia la Comisión Directiva. Elevaron una carta en la que manifestaban su disconformidad con respecto a lo ocurrido, pero no recibieron más que una "pobre disculpa". Empezaron a buscar apoyo en otros integrantes del club, como por ejemplo: jugadores de rugby y socios no vinculados a la comisión. Se sintieron fortalecidas cuando los jugadores del equipo de rugby se solidarizaron con ellas. Podemos percibir en el discurso de las chicas, la angustia por la indiferencia que muestra la dirigencia del club hacia su deporte, y la necesidad de plantear esto como una lucha de bandos: "ellos" y "nosotras", donde se está de un lado o del otro.

Como consecuencia de lo ocurrido, las jugadoras consideran que fortalecieron el compromiso y el sentimiento para con el grupo. Creen que esta es una oportunidad para demostrar que pueden ganar y representar al club tanto como el rugby.   


Análisis de lo registrado

"Hay muchas variedades de juegos, desde los deportes hasta los que jugamos cuando nos sentamos a cenar con otros o a conversar. Tomen la metáfora del juego desde la perspectiva del participante. No sean espectadores, experimenten el juego que se despliega alrededor de ustedes. El juego es algo que está afuera, sino algo de lo que ustedes son parte, y en cada momento sus acciones responden a un desarrollo y una configuración de un diseño siempre cambiante de acontecimientos. Sus  acciones devienen parte de este proceso de estructuración de un diseño que, en la medida en que se configura, establece el contexto para los próximos eventos. Sin embargo, no los fija, ya que es un proceso que nunca se cristaliza porque los contextos se van configurando permanentemente"

Pearce W. Barnett

David Le Bretón en "La sociología del cuerpo" plantea que las sociedades siguen siendo relativamente tradicionales y comunitarias porque el cuerpo es el elemento que liga la energía colectiva a través del cual el hombre se incluye en el grupo. En Occidente, el cuerpo se constituye en el signo del individuo, el lugar de la diferencia y de su distinción. El cuerpo más orgánico es el movimiento, está todo el tiempo haciéndose y deshaciéndose en la afección con otros cuerpos, en sus conexiones.

En este sentido se puede pensar al deporte hockey como una máquina deseante, un cuerpo colectivo en el cual funcionan y se conectan subjetividades. Quienes lo conforman, se van modificando en la medida en que van construyendo ese cuerpo que es el "equipo".

¿Cómo traducimos e interpretamos ese equipo? ¿Cuáles son los rasgos identitarios que lo conforman y lo singularizan? ¿Qué registro poseen sus miembros de ese colectivo de pertenencia? ¿Cuál es la vivencia que poseen los directivos del club respecto de su

involucramiento y participación en el grupo-hockey? ¿Cómo generan el lazo, los vínculos?

Tales interrogantes nos llevan a analizar como se tejen los vínculos desde tres miradas:

  1. El equipo como cuerpo
  2. El registro y las percepciones de quienes participan de ese colectivo.
  3. La vivencia que posee la Comisión Directiva de Duendes Rugby Club del grupo- hockey.

  1. El equipo como cuerpo:

Integrado por 11 personas distribuidas uniformemente en un espacio, con roles específicos que, de alguna manera, disciplinan la posición y el movimiento del cuerpo en el campo de juego. Este equipo tiene que sincronizar sus movimientos para poder avanzar, y a su vez, también llevar una atención flotante que tiene que ver con el poder "detenerse en lo que hace el otro", registrar sus movimientos, sus comportamientos en situación de juego.

"La proximidad de la experiencia corporal y de los signos que la manifiestan a los otros, el hecho de compartir ritos vinculados con la sociabilidad, son las condiciones que hacen posible la comunicación, la constante transmisión de sentidos dentro de una sociedad dada. Pero, paradójicamente, parecería que, en la convivencia que se establece  con el cuerpo como espejo del otro, en la familiaridad del sujeto con la simbolización de los propios compromisos corporales durante la vida cotidiana, el cuerpo se borra, desaparece del campo de la conciencia, diluido en el cuasiautomatismo de los rituales diarios." <!--[if !supportFootnotes]-->[3]<!--[endif]-->

En la experiencia corporal del día a día, el hecho de compartir distintas instancias que hacen a ese cuerpo, como ser entrenamientos físicos, partidos, entrenamientos tácticos, eventos, convivencias, etc. lo que se produce es una constante transmisión de signos que se manifiestan en el otro y el sentido que circula en esos encuentros es lo que hace posible la comunicación del equipo.

Pero habría que pensar que pasa en esa convivencia, ¿se establecen cuerpo como espejo del otro en la familiaridad del sujeto que hace el "ritual" del participar cotidiano o no? ¿Cuál seria la visibilidad del cuerpo? ¿Se ve un desvanecerse que tiene que ver con perder eso que es particular del cuerpo, que hace maquinar el deseo para producir, para potenciar la fuerza? ¿Qué pasa cuando el juego deja de percibirse, sentirse como una fuerza del disfrute y se agencia de tal manera que comienza a concebirse como un deber ser, como un deber cumplir; cuando más que maquinar deseo lleva a disminuir la potencia del equipo?

Por último, nos replanteamos como se complejiza la relación cuerpo (equipo) – cuerpo (club); tomando la idea de que no podemos conocernos a nosotros mismos sino por la acción de otros cuerpos sobre el nuestro.

El lazo que se produce entre la sociedad y los miembros del club se da a través de una "Etiqueta Corporal" fuertemente anclada en el  rugby como significante principal de los rasgos identitarios del club Duendes. Con lo cual lo que el equipo registra de su atravesamiento en el cuerpo del club da cuenta de que no es la misma visibilidad en cuanto a la presencia del club en ellas (como un todo al que representan) que la visibilidad que tiene para el club el equipo de hockey (como una extensión).

  1. El registro y las percepciones de quienes participan de ese colectivo:

El registro del colectivo esta fuertemente impregnado por la forma en como el deporte configura la subjetividad de las distintas jugadoras.

La diversidad del grupo se percibe en la forma en como toman el hockey (hobbie, profesión, disciplina, deber); de acuerdo al lugar en que cada uno se desenvuelve (estudio, trabajo, familia, estado civil); y la conjunción de estos factores.

A nivel de las pasiones y de las emociones, el registro es diferente. Cada subjetividad enuncia y significa su lugar en el equipo de acuerdo con su sistema de valores. Los sentimientos que experimentan se expresan físicamente y se inscriben en la cara, los gestos, las posturas, la motivación para concurrir a las prácticas, la pasión por transpirar la camiseta en los partidos, el dolor de las derrotas, la impotencia de no alcanzar el objetivo grupal de obtener resultados favorables en la tabla de posiciones. Toda una sumatoria de actitudes y marcas como huellas de una escritura directa de lo colectivo

sobre la carne del actor. Estas marcas pueden pensarse a modo de signos de afiliación y separación que integran simbólicamente a la jugadora dentro del equipo y a su vez la separan de los demás grupos que la rodean.

  1. La vivencia que posee la comisión directiva del club duendes respecto al grupo hockey:

Fundamental para detenernos en esta mirada vivencial es analizar el lugar de la mujer en el club.

Es harto conocido que los atributos asignados al sexo provienen de elecciones culturales y sociales y no de una inclinación natural. En hockey hay un exceso de los estereotipos vinculados a la femineidad, donde la mujer suele estar por encima del hombre que practique esa disciplina.

Duendes es un club en el cual el rugby como disciplina masculina, rostrifica la imagen de la institución hacia fuera. Cabe aclarar que quienes integran la comisión directiva son todos hombres y por consiguiente el lugar de la mujer, en todos los escalafones de las acciones que lleva adelante el club, es secundario.

En este sentido, hay una distancia y un extrañamiento del deporte femenino en los motivos "para" y "porque" de las actividades que vehiculiza la comisión directiva. Y es sabido que "no podemos conocernos a nosotros mismos sino por la acción de otros cuerpos sobre el mío". Teniendo presente esto, hasta que no se produzca el encuentro de aquellos actores, es muy difícil que lleguen a comprender e interpretar la vivencias de un equipo que ocupa un lugar menos en el tejido de las acciones de lo visible y lo decible.

(…) "El significado de cualquier acto que se desarrolla dentro de un juego, no esta fijo o adscripto a un significante y no se adecua a cuadros de correspondencia uno a uno entre comportamientos y señales. Mas bien es definido en términos de su significación: sus efectos derivan de su inserción dentro del diseño o patrón propio del juego que se despliega".

Pearce W. Barnett


DISPOSITIVO LUDICO PARA LA CLASE FINAL

Para la clase final se plantea la siguiente dinámica:

Se dispondrá de un espacio en el aula. Todos nos dispondremos a sentarnos en ronda en el suelo. A cada miembro se le repartirá una cartulina por lo cual deberá tener una lapicera a mano. En el pizarrón se plasmará un afiche en forma de cancha de hockey, en el cual se marcarán las posiciones que ocupan las jugadoras en la cancha, con círculos de dos colores para referir a dos equipos. La dinámica será coordinada por los árbitros (nosotras) que mediante un silbato dirigiremos "las jugadas". En el centro de la ronda se colocará una bocha de hockey la cual deberá rodar por el suelo, al azar, a partir del roce con la mano de los participantes que deberán ponerla en movimiento. Al sonido del silbato, quien haya tocado por última vez la bocha deberá contestar una pregunta que será reiterada a quien le pase la bocha hasta un nuevo anuncio del silbato y cambio de pregunta. A medida que cada quien contesta deberá llevar un registro de aquello que considera importante y escribirlo en la cartulina (entre una y dos palabras). Luego ponerse de pie y ubicar la cartulina en alguna parte o posición que remite a los roles en el campo de juego que representa el afiche.

La idea es componer entre todos una posibilidad de juego diferente, una institución en movimiento perneada por los atravesamientos de cada uno de los miembros de esta clase. Armar un cuerpo consistente, significativo. Existe una distancia, nos dice Deleuze, entre describir un ejercicio de pensamiento de lo que supone ejercerlo. Tal vez esta sea hoy una fórmula para pensar la transformación. No basta con proclamarlo, hay que ejercer la práctica de lo que se dice, en cada uno de los actos para conformar espacios reales de micropolítica y construir nuevos espacios - tiempos que den lugar al surgimiento de otros modos de subjetivación capaces de producir fuerzas, lo que Spinoza llamaba "buenos encuentros".

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"El concepto de transversalidad es el de construir. La idea vertical, piramidal  que tenemos respecto de la sociedad, sus instituciones, como la iglesia, el ejército, la familia, la escuela, el estado. Tenemos fuertemente metido la idea geométrica de la verticalidad y la horizontalidad, eso es una construcción imaginaria pero altamente eficaz y productiva. A partir de esta idea de transversalidad movible, un cuartel no es lo mismo que un jardín de infantes, pero un jardín de infantes no es la pura horizontalidad, y un cuartel no es la pura verticalidad porque son construcciones aproximativas. La transversalidad también, pero ¿que es lo que nos permite?, nos permite algo fundamental: plantear que las instituciones se mueven aunque no salgan de su sitio".

Bibliografía

<!--[if !supportLists]-->·  <!--[endif]-->Deleuze, Gilles: "Derrames: entre el capitalismo y la esquizofrenia".

<!--[if !supportLists]-->·  <!--[endif]-->Guattari, Felix: "La transferencia" (exposición en el GTPSI).

<!--[if !supportLists]-->·  <!--[endif]-->Le Breton, David: "Antropología del cuerpo y modernidad" y "La sociología del cuerpo".

<!--[if !supportLists]-->·  <!--[endif]-->Lourau, René: "El análisis institucional"

<!--[if !supportLists]-->·  <!--[endif]-->Schnitman, Dora Fried: "Nuevos paradigmas"

<!--[if !supportLists]-->·  <!--[endif]-->Schutz, Alfred: "La construcción significativa del mundo social". 

  

<!--[if !supportFootnotes]-->

<!--[endif]-->

<!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]--> Lourau, Rene, " El análisis institucional".

<!--[if !supportFootnotes]-->[3]<!--[endif]--> Le Breton, David; "Antropología del cuerpo y modernidad", Editorial Nueva Visión, Buenos Aires.